Tu cuerpo interpreta que estás en una situación de peligro, ya sea en el ámbito físico o emocional, y se prepara para responder ante la amenaza.
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Cuando aquello que te producía bienestar y felicidad deja de hacerlo
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Cuando te sientes irritable y comienzan a molestarte situaciones que antes no lo hacían
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Cuando se tiene la sensación de angustia e inquietud
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Cuando no se encuentran las palabras y razón para explicar lo que se siente
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Cuando se experimentan síntomas corporales que no tienen causa médica ni biológica
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Cuando se tiene la constante pregunta ¿es normal sentir esto?
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Cuando se pierde el control de las emociones
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Cuando en tu infancia haya sucedido que hasta el día de hoy te afecta de forma constante o intensa
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Cuando se presentan problemas conductuales
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Cuando existen problemas en el sueño