Por: Ana María Enríquez Gómez
En el artículo: “No puedo estar bien en estas fechas”, repasamos algunas de las razones por las que puedes estar sintiendo estrés -específicamente- en esta época del año, es por esto que ahora queremos prepararte para que puedas sentirte bien donde quiera que te encuentres.
1.- Como primer dato, es importante aceptar que la mayoría de las personas tenemos un límite del tiempo que puedes pasar con tu familia; es importante identificarlo, conocerlo y respetarlo para evitar que te sientas abrumado.
2.- Es imposible cumplir con todas las expectativas que terceros piensan o ponen en ti. Por todo esto, evita juzgarte o exigirte demasiado.
3.- No lo tomes personal. Todos tenemos la tendencia de regresar a etapas más infantiles cuando convivimos con la familia, y con ello, vuelven a aparecer antiguas formas de comportarnos o de lidiar con situaciones estresantes. Tener esto en mente, evitará que te enganches o actúes a la defensiva.
4.- Por lo mismo, es común que tus padres o hermanos te traten como lo hacían cuando eras más chico; y por ende, es normal que tu respuesta sea similar a como lo hacías entonces.
No te juzgues tan duro: la forma en cómo te relacionas con tu familia, no define quién eres como adulto. Sin embargo, es importante que identifiques esas actitudes o formas de responder que no te gustan de ti mismo para que puedas trabajarlas.
5.- Evita tratar de que todo salga perfecto y permítete disfrutar de estas épocas.
Dicho todo la anterior, seguro te preguntarás, ¿cómo lograrlo? Con acciones pequeñas pero consistentes queremos ayudarte a sentir mayor confianza y más tranquilidad, siguiendo estos 10 puntos:
1.- Piensa en escenarios en los que podrías sentirte incómodo o rebasado emocionalmente.
2.- Planea tus respuestas o algunas estrategias para darte un tiempo y tomar pausas
3.- Permítete decir: no.
4.- Busca momentos de conexión contigo mismo e identifica qué estás sintiendo.
5.- Practica el mindfulness. (Seguiremos dedicando artículos sobre esta hermosa práctica).
6.- Aprende a expresar tus necesidades y deseos de forma asertiva.
7.- Establece muy bien tus límites.
8.- Haz un análisis previo sobre los temas o situaciones que mayor estrés te generan, para que puedas estar preparado en caso de que surja alguno de estos.
9.- Identifica a los miembros de tu familia con los que más cómodo te sientes, así como aquellos con los que te ocurre lo contrario.
10.- Busca tiempo “a solas” y disfrútalo.