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El estrés en nuestra vida cotidiana

Todos los días de nuestra vida estamos expuestos al estrés. Para la OMS, el estrés es el “conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción” y, desde el punto de vista funcional, el estrés activa un conjunto de reacciones que implican respuestas conductuales, fisiológicas (neurológicas, metabólicas y neuroendocrinas) que le permiten al organismo tener empuje y energía para lograr enfrentar ciertas situaciones de la forma más adaptable posible.

En México entre el 30 y 10% de la población vive con estrés crónico, refiriéndonos a que todos los días 4 de 10 personas se sienten preocupadas, agotadas, con sensación de agobio y la mayoría de las veces no pueden explicar la razón del por qué se sienten de esta forma ya que estos sentimientos no desaparecen. Las personas se acostumbran a vivir sintiéndose mal, considerándolo como algo normal. Según el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, México es el segundo país a nivel mundial con más estrés crónico después de China.

¿Cómo afecta tu salud el estrés crónico?

Cuando el estrés crónico se instala en nuestro cuerpo, nos acostumbramos a él, por lo que comienza a causar daños físicos, mentales y emocionales. Esto sucede porque nuestro sistema nervioso, junto con otros órganos segrega sustancias llamadas “hormonas del estrés”.

Las hormonas del estrés (adrenalina y cortisol) aumentan la frecuencia cardíaca, la fuerza de la contracción muscular, la respiración y los niveles de glucosa disponibles para su utilización por parte de los músculos. Los elevados niveles de dichas hormonas de forma prolongada aumentan el riesgo de contraer una enfermedad cardíaca, un ataque al corazón y un accidente cerebrovascular, pero los daños no son únicamente a nivel físico sino que también lo son a nivel mental y psicológico, ocasionando así una mayor predisposición para la depresión, episodios de ansiedad, insomnio, trastornos de la conducta alimentaria e inclusive abuso de sustancias.

¿Cómo combatir el estrés crónico?

La mayoría de las personas consideran que para dejar de sentirse estresados necesitan realizar muchos cambios drásticos en su estilo de vida; desde cambiar de empleo, ahorrar dinero, descansar más, renunciar a ciertas actividades, entre otras modificaciones significativas, llegando a la conclusión de que no cuentan con suficiente tiempo o disposición para realizar las transformaciones necesarias para el mejoramiento de su calidad de vida. Sin embargo, tomar consideraciones sobre su estilo de vida es un punto importante que examinar, al igual que, generar cambios balanceados en la alimentación, realizar alguna actividad física, dedicar tiempo para el descanso, el entretenimiento y la relajación física y mental son necesarias para mejorar la salud en general previniendo el estrés crónico.

Una de las recomendaciones con mayor funcionalidad para poder combatir el estrés crónico son las técnicas de relajación.

¿Qué es una técnica de relajación?

Son un conjunto de procedimientos ordenados y sistemáticos que tienen como objetivo el poder reducir el estrés y lograr que nos sintamos más relajados, tanto a nivel mental y emocional como físico.

El médico Edmund Jacobson fue el iniciador y creador de una de las principales técnicas de relajación denominada “Relajación progresiva”.

El entrenamiento de esta técnica está orientado hacia la tensión y el reposo (distensión) de los diferentes músculos del cuerpo, acompañándolo por una respiración pausada. Si deseas aprender a realizar esta técnica para incorporarla a tu día a día, te sugerimos revisar el artículo “Técnica de Relajación Progresiva”.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Oscar Prettel Barrera. Relajación Progresiva de Jacobson. Codeh-Gestalt. México, D.F.: Recuperado de http://www. codeh-gestalt.com
  2. Chóliz, M. Técnicas para el control de la activación. Relajación y respiración. Valencia, España.
  3. McEwen, B. (1998). Protective and Damaging Effects of Estrés Mediators. Recuperado de: http://www.nejm.org
  4. Miller, L. (2017). Los distintos tipos de estrés. American Psychological Association. Recuperado de: http: http://www.apa.org
  5. Beretta, P. (2015). Estrés Crónico, Distrés, Estrés Agudo y TEPT. Recuperado de: http://www.intramed.net

 

 

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